Boletín en Español – Julio 12, 2026

Notas de los Frailes: El Humo de Satanás

El conocido predicador franciscano, P. Benedict Groeschel, solía bromear, con su característico acento de Jersey City, diciendo que había ingresado a una orden fundada por «dos hombres llamados Frenchy and Lucky». Se refería a san Francisco, ya que Francesco significa «francés», y a san Buenaventura, cuyo nombre significa «buena fortuna».  En este Año Jubilar Franciscano, es una excelente oportunidad para conocer mejor a este gran Doctor de la Iglesia, a quien con frecuencia se le considera el segundo fundador de la Orden Franciscana. Su memoria litúrgica se celebra este miércoles 15 de julio.

San Francisco fue poeta, intrépido caballero de Cristo y trovador libre y espontáneo. Su mayor obra fue la belleza de su propia vida, sellada con el don de recibir las llagas de Jesús. San Buenaventura, por su parte, fue un brillante teólogo que explicó a san Francisco el hombre y su movimiento. Había dedicado varios años a la enseñanza en la Universidad de París cuando fue elegido Ministro General de la Orden Franciscana en el año 1257. En medio de las grandes dificultades que atravesaba la ya numerosa comunidad, se retiró en octubre de 1259 al Monte Alverna para hacer un retiro. Allí meditó sobre el milagro de los estigmas que san Francisco había recibido precisamente en ese mismo lugar treinta y cinco años antes.

Painting of St Bonaventure

San Buenaventura

El Espíritu Santo concedió a san Buenaventura una profunda comprensión de la visión que tuvo san Francisco de Cristo crucificado bajo la figura de un serafín de seis alas. Fruto de esa contemplación escribió su obra maestra de la teología espiritual, El itinerario de la mente hacia Dios. Las seis alas representan los seis grados del camino espiritual que conducen a la meta de nuestra existencia: la unión esponsal con la Santísima Trinidad por medio de Jesucristo. El camino comienza contemplando al Creador, que se manifiesta en todas sus criaturas y, por medio de ellas, nos conduce hacia Él. Después, el alma contempla la imagen de la Santísima Trinidad presente en sí misma, a través de sus facultades: la memoria, el entendimiento y la voluntad. De este modo, puede elevarse a la contemplación de Dios en sí mismo, Aquel cuya esencia es el Ser y la Bondad.

Sin embargo, el alma está llamada a ir más allá del conocimiento intelectual para adentrarse en la oscuridad luminosa del amor ardiente de Jesús crucificado, un misterio que sobrepasa toda comprensión humana.

Concluyamos con las propias palabras de san Buenaventura: «Muramos, pues, y entremos en la oscuridad;… pasemos con Cristo crucificado de este mundo al Padre».

Amén.
— Padre Pedro


Noticias del Santuario


Renovación de la cocina del Centro del Santuario: Este proyecto empezó el 1 de julio y continuará hasta el 8 de agosto y la cocina no estará disponible durante este tiempo. Gracias por su paciencia. Por favor, oren por una finalización segura y rápida de este trabajo necesario.


Hora Santa: Se les comunica que, por el mes de Julio, no habrá Hora Santa. Reanudaremos en Agosto.


Limpieza de la iglesia: Esta semana le tocara la limpieza al grupo Emaús Hombres.


Recuerde: Por favor, tenga cuidado de no dejar ningún objeto de valor en su banco al pasar a recibir la Comunión o al salir por cualquier otro motivo. Lamentablemente, a algunas personas les han robado sus pertenencias. Gracias.


Nota de verano: Si va a estar fuera de casa durante este verano, por favor recuerde enviar por correo sus sobres de ofrendas y/o donaciones. Esto nos ayuda a cumplir con nuestras obligaciones financieras. ¡Muchas gracias por su contribución!


Ministerio de Intercesión por los Enfermos y Necesitados: Continuamos orando por todos nuestros asistentes al Santuario y sus familias. Sin embargo, si alguien necesita una intención de oración especial debido a una enfermedad u otras circunstancias angustiosas, por favor llame al 978-687-9047 durante el horario de oficina y agregaremos su nombre o el nombre de su ser querido a nuestro Ministerio de Intercesion.


De los Escritos de San Francisco

De las Admoniciones de san Francisco de Asís, Admonición VII

«Dice el Apóstol: ‘La letra mata, pero el Espíritu da vida’ (2 Cor 3, 6)… Y aquellos que son vivificados por el espíritu de la divina letra son quienes no se atribuyen a sí mismos todo cuanto saben o desean saber, sino que, con sus palabras y su ejemplo, lo devuelven al Altísimo Señor Dios, a quien pertenece todo bien.»

St Francis of Assisi and a skull

San Francisco de Asís, por Francisco de ZurbaránCC BY-SA 4.0, Link